Este año hemos organizado una nueva edición de Zafarrancho. Un evento que busca concienciar con el medio ambiente, con los cuidados de nuestro pueblo y con la conservación del patrimonio de nuestro pueblo, especialmente de las acequias.
Quince personas acudieron a la cita. En esta ocasión buscamos dos puntos especialmente sucios y deteriorados de la acequia Aljorabia. Ambos reunían gran cantidad de residuos orgánicos, plásticos y vidrios.
El primer punto estaba en la salida a la Avenida del Palmar de la acequia Aljorabia. Allí una rejilla de unos diez metros de largo se introduce en la acequia desde la acera de la carretera. Resultó sorprendente observar la cantidad de ramas de palmeras, brozas, botes, plásticos y botellas vacías que se pueden acumular en tan corto espacio de terreno.
Para limpiarlo, el primer equipo tuvo que dejar la acera y meterse en la acequia sobre la rejilla que cubre la misma. Poco a poco empezaron a salir los restos de suciedad. Dos personas dentro sacando suciedad y seis fuera que iban reciclando y poniendo en diversas bolsas para llevarlas a los contenedores más cercanos. Tras una hora de arduo trabajo, el equipo se desplazó al segundo punto de limpieza.
A la salida del polígono Buena Vista, entrando por una senda que lleva al Carril de las Palmeras, aparece de nuevo la acequia Aljorabia. En ese punto, justo en el inicio y a ambos lados de la acequia, apreciamos montones de suciedad que dejaban en pequeña la limpieza realizada por el primer grupo. Aquí se recogieron cientos de botellas de cerveza de litro que estaban amontonadas formando capas en la margen derecha de la acequia, como si hubieran ido sumando capas año tras año. En la margen izquierda un sendero que lleva a los huertos vecinos estaba intransitable por los mismos motivos.
El equipo se empleó a fondo y se recogieron decenas de bolsas de residuos que debidamente reciclados se dejaron cerca de la acequia. En esta ocasión se hacía imposible llevar a los contenedores, por lo que se avisó al alcalde que a su vez informó al capataz encargado de la recogida de basura.
Cansados por el trabajo realizado, pero orgullosos de haber realizado un trabajo, tal vez escondido y sin una repercusión mediática importante terminamos la experiencia. Regresamos al punto de encuentro en la sede de la Peña El Trillo. Terminamos contentos de haber puesto nuestro granito de arena en la sensibilización del medio ambiente y el cuidado de nuestras acequias. Además, en la Peña El Trillo nos recuperamos del trabajo con un pequeño refrigerio a cargo de la junta municipal