Después de un largo y accidentado viaje desde Bujumbura hasta el corazón de Burundi en Murore, con cambios de autobuses y teniendo que parar en Ngozi en espera del siguiente autobús, Hélène y su hija Cecilia, llegaron por fin a su destino para celebrar una fiesta con los más vulnerables de la parroquia del Murore.
A este evento acudieron el responsable de Cáritas de Murore, así como el responsable de la comunidad focolar del pueblo. En este acto se hizo una comida comunitaria y al final del acto se repartieron zapatos, vestidos, comida y tarjetas sanitarias.
Pero dejemos a Hélène que nos cuente:
“Acabamos de llegar a Ngozi. No hemos encontrado un autobús para Seguir con nuestro viaje. Así que nos toca madrugar mañana para llegar a Kirundo por la mañana
Todo ha sido muy bonito. Los Focolares de Murore han madrugado para hacer la comida y todo para que sea un día especial
Los beneficiarios de la ayuda son 54 personas. Entre ellos 12 niños, 29 mujeres y 13 hombres
Los beneficiarios de la ayuda, la parroquia de Murore y los Focolares de Murore os mandan miles millones de gracias
Pidiendo que Dios os colme de bendiciones, buena salud y todo lo que necesitéis para gozar de la vida”.
El discurso de Hélene fue el siguiente:
Queridos invitados, hermanos y hermanas, y todos los que habéis participado en este acto de solidaridad, os saludo con la paz del Señor.
Ante todo, damos gracias a Dios Todopoderoso por habernos concedido la vida y permitirnos llegar hasta este día. Si no fuera por su infinita bondad, ninguno de nosotros estaría hoy aquí reunido.
Hoy es un día especial de alegría y de acción de gracias, porque por segundo año consecutivo hemos recibido la ayuda de los generosos miembros del Movimiento de los Focolares de Aljucer (Murcia, España), quienes se han acordado de nosotros una vez más. Aunque estén lejos de nosotros, han decidido compartir nuestras dificultades y acompañarnos en nuestras necesidades. Les agradecemos de todo corazón el amor y la solidaridad que nos han demostrado. Pedimos a Dios que los bendiga abundantemente, colme de bienes a sus familias y haga prosperar todas sus obras.
Agradecemos también a la Parroquia de Murore por habernos cedido este espacio para poder reunirnos, así como al representante de Cáritas parroquial que ha querido acompañarnos en esta hermosa iniciativa.
Agradecemos profundamente a los miembros del Movimiento de los Focolares de la Parroquia de Murore, que se han entregado con generosidad para que esta jornada sea tan hermosa y agradable como todos podemos comprobar.
Nuestro agradecimiento también va dirigido a todos vosotros, beneficiarios de esta ayuda. Os animamos a mantener la esperanza y a no desanimaros. Dios os ama y nunca deja de velar por vosotros.
Gracias a todas las personas que han contribuido, de una u otra manera, para que este día sea una verdadera fiesta de alegría.
Quiero expresar un agradecimiento muy especial a mi hija Cecilia, que aceptó acompañarme en esta misión y ayudarme, especialmente tomando fotografías y grabando vídeos que enviaremos a nuestros benefactores para que puedan ver la alegría que han sembrado en vuestros corazones.
Agradezco también a Rémégie, cuya buena disposición permitió establecer el contacto con estos generosos benefactores pasando por mí. Fue un trampolín entre los Focolares de Aljucer y Rémégie. Así Rémégie conoció a estos benefactores, dando así inicio a esta hermosa colaboración solidaria.
Para terminar, quisiera hacer un llamamiento a todos los padres y madres para que envíen a sus hijos a la escuela. La educación es la base del desarrollo. Si Rémégie y yo no hubiéramos tenido la oportunidad de estudiar, este encuentro de hoy no habría sido posible. Ayudemos a nuestros hijos a estudiar para que mañana ellos también puedan tender la mano a quienes más lo necesiten.
Muchas gracias por vuestra presencia. Que Dios os bendiga a todos, bendiga a vuestras familias y bendiga especialmente a los miembros del Movimiento de los Focolares de Aljucer (Murcia, España), así como a todos sus colaboradores.
Muchas gracias. Que Dios os bendiga.