Voluntariado en el Hospital de Caravaca de la Cruz. Una expresión del Mundo de la Sanidad

9 de febrero de 2018

El área IV de Salud de la Región de Murcia, a la que pertenece el Hospital de Caravaca, ha entregado hoy un reconocimiento al voluntariado de nuestra Asociación “Unidad y Fraternidad”, por la acción que lleva a cabo en este centro hospitalario atendiendo a pacientes que no tienen familiares que les acompañen durante los días que están en el hospital.

Mari Carmen Jiménez, voluntaria y presidenta de la asociación ha hecho este discurso esta mañana ante la dirección del Hospital de Caravaca. En el discurso expresa las líneas maestras y los objetivos de la asociación: “colaborar para mejorar, en la medida de nuestras posibilidades, aquellas necesidades y situaciones que nos interpelan…”  “Buscar la fraternidad,….., sin la fraternidad, sin el Amor concreto a cada ser humano, no es posible avanzar…”

 

Caravaca de la Cruz 9 de febrero de 2018

Buenos días a todos:

 

Es para nosotros un momento de alegría y estímulo recibir hoy este reconocimiento a nuestro Voluntariado en el Hospital Comarcal del Noroeste; gracias de antemano a todas las personas que lo han hecho posible, en especial a la Gerente del Área IV: Mercedes Barba Pérez.

Aunque nuestra historia es corta en el tiempo, quisiera dar unas pinceladas para comentar cómo y por qué nace la Asociación UNIDAD y FRATERNIDAD de la que depende este grupo de voluntariado.

La asociación se constituyó en 2013 y está formada por un grupo de personas con inquietudes sociales queríamos, y seguimos queriendo, colaborar para mejorar, en la medida de nuestras posibilidades, aquellas necesidades y situaciones que nos interpelan y que llaman nuestra atención.

El clima que queremos que exista entre nosotros es de la Unidad, un factor imprescindible para que las ideas que surjan y actividades que se pongan en marchar se realicen como fruto del Diálogo abierto y sincero entre nosotros.

Entre nosotros hay un dicho…: “Más vale lo poco en Unidad, que lo mucho en la desunidad”.

Sabemos que lograr esta relación fraternal entre nosotros no es fácil, pero escuchar con toda la atención las ideas de los demás y estar dispuestos a perder las nuestras, por geniales que sean, nos permite asegurar que cualquier decisión que tomamos está consensuada por todos lo que se traduce en un éxito seguro. Trabajar juntos, salir de nuestro entorno y, además, con este método, nos asegura que estamos en el buen camino.

BUSCAR LA FRATERNIDAD tal vez suene a utopía, seguro; pero creemos, tenemos la certeza, que sin la fraternidad, sin el Amor concreto a cada ser humano, no es posible avanzar para frenar el aire de pasotismo, las actitudes egoístas y el desinterés generalizado por “el otro”, que sufre y queda marginado.

La asociación tiene además de este Voluntariado SOCIO -SANITARIO, otras actividades con las que intenta incidir en lo social:

* Desde hace cinco años, con la colaboración de Telecaravaca, realizaron un maratón artístico solidario al que llamamos “COMPARTE TUS TALENTOS”. Lo que logramos recaudar anualmente se destinado para un fin concreto, para algunas de las   asociaciones que trabajan en nuestro municipio o para algún colectivo necesitado.

También hemos realizado otras actividades, como una mesa redonda para sensibilizar al pueblo de Caravaca sobre los FLUJOS MIGRATORIOS, en colaboración con otras asociaciones.

En este ambiente y con estas inquietudes, un buen día de hace un par de años, se nos propone desde este hospital y por medio de su trabajadora social, CARMEN CAMPOS, la idea de constituir un grupo de Voluntariado para atender a pacientes que ingresan en este centro y que no tienen familiares que les puedan acompañar durante los días que permanecen ingresados.

Sin conocernos de nada, bueno… tenemos una amiga en común que por aquel entonces era trabajadora social en el Hospital Morales Meseguer, se puso en contacto con nosotros.

Escuchamos su propuesta y vimos que estaba dentro de los fines de nuestra Asociación, así que, con más ilusión que conocimientos sobre las acciones que tendríamos que emprender,  decidimos ir adelante.

La verdad es que no ha sido fácil. Los ‘muchos’ requerimientos por parte de la Administración, los acuerdos sanitarios que tuvimos que suscribir, asumir los deberes y obligaciones a los que nos comprometíamos, suscribir una póliza de un seguro de responsabilidad civil para los voluntarios…

Todo esto era nuevo para nosotros y las dificultades que fueron surgiendo, casi siempre por nuestra inexperiencia y por el hecho de ser un servicio nuevo en este hospital y para quien lo estaba promoviendo, nos llegaron a hacer dudar de esta actividad; nos sentíamos un poco solos frente a una responsabilidad muy grande. .
    Fue el apoyo de la Trabajadora Social, de Carmen, y su ilusión porque esto naciera, lo que nos dio ánimo para no sucumbir ante los primeros escollos y empezamos a pensar que formábamos parte de un ‘buena experiencia’, de un ‘buen proyecto’ y que nos teníamos que dejar empujar como lo hace la primera pieza del domino que cae y arrastra a todas las demás.

Sin duda, la ilusión y el sí de una persona pueden dar vida a una experiencia positiva y preciosa.

Es cierto que nuestra  experiencia es corta pero muy satisfactoria. Hoy podemos afirmar que ha merecido la pena conocer a José, visitar a Juan y a Pepe; hablar con Antonio; MECER Y ARROPAR al pequeño Hugo, y a tantos otros que nos han dado la posibilidad de crear lazos de fraternidad, que nos han permitido salir de nuestra zona de confort, que nos han ayudado a perder los miedos…”¿Qué me encontraré?; ¿Cómo me recibirán?, Pensarán que somos unos ‘desocupados’…”.

La satisfacción de sostener la mano de un anciano y escucharle es gratificante; lo que damos no es comparable a lo que recibimos.
Recuerdo a José que con su chispa de humor decía: “ya están aquí las buenas mozas” y cuando ya estaba más recuperado nos invitaba a ir a su casa a sentarnos debajo de su parra y comer higos ‘de la mejor higuera de Murcia’; sus gatos, decía, que eran sus mejores amigos. Después de esa experiencia ya nos sentíamos como parte de su familia.

Son muchas las experiencias y mucho, también, lo que hemos aprendido: el silencio, el respeto, la escucha, ofrecer una sonrisa a pesar de nuestras situaciones personales…

 La relación entre los voluntarios de tener la libertad para asistir cuando cada uno puede, sin imposiciones ni agobios, también nos ha ayudado a crear nuevas relaciones entre nosotros y a hacer más fuertes nuestros vínculos de fraternidad.

¡Quién sabe si algún día podremos convocar a todos y reunirnos! Bueno, algunos ya han partido hacia el cielo. Seguro que estas experiencias nos darán pie para que con una imaginación creativa podamos seguir adelante con estas relaciones.

Sin más, nuestro más sincero agradecimiento por darnos la posibilidad de hacernos un poco más visibles ante la sociedad;  y desde aquí, aprovechando la ocasión, invitamos a todos y todas a formar parte de este Voluntariado que se desarrolla en el  hospital Comarcal de Caravaca de la Cruz, en la comarca del Noroeste, dentro del área IV de Salud de la Región de Murcia.

Gracias en nombre de los 9 voluntarios, que a día de hoy componemos este voluntariado: Consuelo, Amalia, Marisa, Fina, Mari Carmen, Juan, Sebas, Manoli y Toñi.

 

MCarmen Giménez.

 

2018 02 09 sanidad caravaca