Un año en Singapur

Javier Sánchez, miembro de ACLF Aljucer, ha vivido una experiencia interesante en Singapur gracias a una beca concedida por la universidad en la que está terminando sus estudios de comunicación, la UCAM.

Durante su estancia ha podido conocer de cerca la cultura oriental, no solo por su estancia en Singapur, sino por sus viajes a países cercanos como Tailandia, Malasia, Indonesia y también Filipinas durante el mes posterior al Tifón Yolanda ayudando a los damnificados.

Nos cuenta su experiencia:

Gracias a la Universidad Católica San Antonio Murcia, he podido pasar un año académico en una universidad de Singapur, la Nanyang Technological University.

Ha sido un año lleno de experiencias, estudiando en una universidad repleta de estudiantes de todo el mundo. Te das cuenta de que, con tantas culturas y realidades sociales conviviendo en un recinto estudiantil, el diálogo y el escuchar al otro se convierte en esencial para evitar, en la medida de lo posible, los conflictos que puedan derivarse del choque cultural. Estas diferencias han de servir para mejorar la comunicación y el diálogo, que nos sirvan de enriquecimiento personal y profesional. En clase o en las cafeterías, a menudo se oía a compañeros de países desarrollados algún comentario despectivo hacia otros países, culturas o razas. Esto da lugar a un enfrentamiento multicultural todos contra todos. Al terminar las clases, cuando quedábamos para salir por la ciudad a tomar algo, había gente que se sentía herida y no quería salir con esta persona o este grupo. Hablaba con ellos de lo importante que es escuchar y recomenzar la amistad. Es importante ser comprensivo y construir una amistad basada en la fraternidad. El no querer hablar y no perdonarse, hace que esta amistad, ya de por sí frágil por la duración de la estancia y por los pocos lazos sociales que tenemos, se vaya enquistando poco a poco hasta apagar la llama. Esta experiencia es para aprovechar y disfrutar conociendo a los demás y a ti mismo. Hay que dar sin esperar a recibir algo a cambio. Con el tiempo, fuimos construyendo una relación de amistad sincera entre el grupo, si bien cuando más comienzas a conocer al otro, la estadía se acaba.

Realizar prácticas de empresa en la oficina de la UCAM en Singapur me sirvió para hacer un acercamiento a la cultura empresarial existente en Asia. Aunque era la oficina de la UCAM allí, el jefe era malayo de etnia china. Mi jefe tenía la experiencia de haber trabajando en Japón, China, Vietnam, Malasia u otros países asiáticos y Alemania o ahora España. Y esas experiencias las compartía con nosotros, incidiendo en las diferencias de la cultura empresarial entre estos países. Establecimos un diálogo intenso sobre la su manera de ver y hacer relaciones profesionales en Asia.

La ayuda de John, Luciana, Vincent o la familia Tan fue crucial para ir, poco a poco, entendiendo y adentrándome en la cultura asiática. Me explicaban las cosas que se suelen hacer en Singapur, invitándome a casa de sus familias, compartiendo con ellos eventos o cualquier tarde para hablar. Su apoyo durante la estancia fue inmenso, apoyándome cuando peor lo podía pasar y haciéndome sentir en casa como en familia. Me servía para desconectar por un momento de la universidad.

En las visitas que pude hacer por Malasia, Tailandia, Indonesia y Filipinas, además de las visitas turísticas por Camboya y Hong Kong, en las que participé en diversos proyectos sociales y conocer a gente de todos los rincones del mundo, entablando conversaciones muy interesantes y profundas. Me hacían ver la otra realidad del sudeste asiático: pobreza, abandono, desigualdad…la profundidad del dolor interior de cada uno y al mismo tiempo, la alegría con la que vivían, ahondando en el diálogo y construyendo una relación de fraternidad y reciprocidad cultural.

En definitiva, con la variedad y mezcla de culturas, gente, amigos, experiencias, momentos o situaciones, no ha sido fácil compaginar las diferentes “realidades” con las que he vivido dentro y fuera de la universidad, pero que me han enriquecido culturalmente. Asia hace que se vea el mundo, y a uno mismo, desde otra perspectiva.

 (publicado en Ciutat Nova)

2015 01 31 Un año en Singapur