Inmaculada Brando

Inma Brando voluntaria comprometida del Movimiento de los Focolares y con el Movimiento Humanidad Nueva en su mundo sanitario, desarrolla su trabajo de trabajadora social en el Hospital Morales Meseguer de Murcia, donde está ejerciendo una labor de liderazgo en diversas iniciativas sociosanitarias: “La Muleta Solidaria”, “Atención a los más necesitados del Hospital”, “Estudio del nivel de prosocialidad en los médicos del área VI”…

Esta labor la lleva adelante con un equipo de profesionales del mismo hospital que se siente arrastrados en su  labor de humanización y proyectos de colaboración y  solidaridad con diferentes asociaciones y ONGS de ámbito regional y por otro grupo de profesionales que se reúnen con ella con periodicidad mensual para evaluar y reflexionar su propia labor asistencial a la luz del servicio a los demás.

En esta ocasión el diario La Verdad de Murcia, tanto en su versión de papel como digital, se ha hecho eco de esta importante acción con el Voluntariado. La traemos a estas páginas por su colaboración frecuente con ACLF Aljucer.

Recientemente ha participado con este grupo en un Congreso en Madrid:  “Una Sanidad al servicio de los más vulnerables”.  En el que ha participado con una ponencia. “Factores sociales que inciden en la atención a los pacientes más vulnerables”. En ese Congreso, la doctora Encarna Rodríguez expuso las conclusiones que el grupo elaboró tras el trabajo de investigación con los médicos del área VI de Murcia: “Nivel de prosocialidad en los facultativos del área VI”, que tuvo gran aceptación.

 

En esta ocasión el diario La Verdad de Murcia, tanto en su versión de papel como digital, se ha hecho eco de esta importante acción con el Voluntariado.

 

«El voluntario sabe que su esfuerzo ayuda a crear un mundo mejor»

Todos necesitamos saber que hay alguien que se preocupa por nosotros y, para reforzar esta idea, Inmaculada Brando, socióloga y trabajadora social, en el Hospital Morales Meseguer de Murcia, cita a la filósofa Simon Weil que decía: «El ser humano solo necesita en este mundo que otros seres humanos sean capaces de prestarles atención».

Para evitar que ningún paciente ingresado en el centro hospitalario en el que trabaja experimente ese sentimiento de soledad, Inmaculada Brando ha puesto en marcha un programa especial de voluntariado, cuyo funcionamiento explicó, la pasada semana, en la conferencia-taller: ‘Trabajo en equipo y voluntariado: coordinación entre personal sanitario, voluntarios y pacientes’. La actividad se incluye dentro del Curso de Formación que la Fundación FADE desarrolla, un año más, en el Centro Cultural Las Claras Cajamurcia.

-¿Por qué es necesaria la figura del voluntario en los hospitales?

«Solucionar, mediante servicios profesionales, todas las necesidades y atenciones relacionadas con el paciente y su entorno no deja de ser un ideal» 
«Todos juntos debemos colaborar en la construcción, no ya del estado del bienestar, sino de la sociedad del bienestar»

-La atención al enfermo abarca mucho más que los cuidados médico-sanitarios. Una atención integral a la persona enferma debe cubrir no solo las necesidades físicas, sino también aquellas que hacen referencia a la necesidad de relacionarse, de ser escuchado y de ser acompañado en momentos de vulnerabilidad. Tratar de solucionar, mediante servicios técnicos y profesionales, todas las necesidades y atenciones relacionadas con el paciente y su entorno, no deja de ser un ideal, por más recursos humanos y materiales que se dediquen a ello.

-¿Cuáles son los principales objetivos del programa de voluntariado que se desarrolla en su centro hospitalario?

-El voluntariado es un fenómeno social positivo que hace referencia a conductas de ayuda planificadas, que se prolongan en el tiempo y benefician a personas, en principio desconocidas, y que tienen lugar en el contexto de organizaciones formalmente constituidas sin ánimo de lucro como son las residencias, las asociaciones, o los centros hospitalarios.

El principal objetivo, dentro de nuestro programa de voluntariado hospitalario, es contribuir a mejorar la calidad de vida de los pacientes ingresados. Para ello, actuamos como enlace entre los pacientes y su entorno social y familiar, así como con los recursos comunitarios. Por otra parte, tratamos de evitar el deterioro, el desarraigo y la pasividad en los ingresos prolongados del paciente. Igualmente, potenciamos las capacidades personales y familiares, estimulando las relaciones humanas y sociales, y contribuimos en la adquisición de hábitos saludables en el paciente. Otro aspecto también muy importante es el de facilitar tiempo de descanso al cuidador y a la familia.

-¿Qué perfil han de tener las personas que quieren ser voluntarias?

-En principio, deben de cumplir una serie de requisitos. El primero de ellos es ser mayor de edad. En nuestro programa de voluntariado en hospitales suelen participar desde estudiantes universitarios y Erasmus, hasta amas de casa, trabajadores en activo y personas jubiladas. Lo esencial es que dispongan de tiempo libre y decidan libremente que quieren emplear parte de ese tiempo en tareas de voluntariado. Además, les pedimos que estén dispuestos a mantener un compromiso continuado y que actúen con discreción. Los voluntarios deben, además, ser personas con habilidades de comunicación, capacidad de integración y trabajo en equipo y, por supuesto, ser emocionalmente estables y respetuosas respecto a las creencias y valores de los demás. Por otra parte, ser voluntario requiere de otras características específicas como son la tolerancia a la enfermedad y al sufrimiento, la capacidad de afrontar situaciones difíciles, la baja ansiedad ante situaciones de enfermedad y haber desarrollado una actitud de escucha y empatía.

-¿Qué formación es necesaria para poder desarrollar esta tarea?

-La formación del voluntariado debe ir dirigida al desarrollo de las habilidades anteriormente citadas, en referencia al perfil del voluntario, así como a otras que puedan favorecer y mejorar su implicación y ayuda al paciente. Los cursos de voluntariado incluyen desde información sobre el centro en el que se van a desarrollar estas tareas, en nuestro caso, sobre la estructura y normas del centro hospitalario, así como técnicas que les pueden resultar útiles en su labor como son: la risoterapia, la animación socio cultural o el acompañamiento al paciente en situación terminal, entre otras.

-¿Cómo se coordinan estas tareas con la del personal sanitario para poder trabajar en equipo?

-La pauta general para que las relaciones entre los profesionales sanitarios, voluntariado, paciente y familia funcionen es que estén regidas por el respeto mutuo.

-¿En qué suelen coincidir los voluntarios cuando ponen en común sus experiencias?

-Los voluntarios manifiestan que esta actividad les reporta más beneficios a ellos de los que ellos aportan a los pacientes y familiares, porque les recompensa personalmente. Desarrollando estas tareas sienten que sus acciones están en sintonía con sus valores y se sienten orgullosos de sus logros. Además, experimentan mayor energía, así como un sentimiento de calma, bienestar y serenidad. Todo ello es fruto de que se sienten útiles. Se trata, en definitiva, de saber que mi esfuerzo puede ayudar a crear un mundo mejor para otras personas.

-¿Cuál cree que ha sido la evolución del voluntariado en los últimos años?

-Considero que la sociedad actual es más consciente de las necesidades de los demás, todos juntos queremos colaborar en la construcción, ya no del estado del bienestar, sino de la sociedad del bienestar. Se trata de una filosofía de vida que queda muy bien resumida en las palabras de la pensadora francesa Simon Weil que decía: «El ser humano solo necesita en este mundo que otros seres humanos sean capaces de prestarles atención».

2015 03 31 Inmaculada Brando
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